Ufff, de plano esto de escribir no es para mí. A casi un mes pongo la segunda parte del viaje. Insisto que sería feliz si le hablará a mi compu y esta escribiera, (no, no tengo windows vista ¬¬). Pero voy a terminar de plasmar el viaje tárdeme lo que me tarde (posiblemente sean días o meses, quizás años pero lo haré XD). Pasaron muchas cosas graciosas y tal vez edite si recuerdo algo más pero todo sigue aún fresco en mi memoria y no creo tener esa necesidad. Sin más pasamos al segundo capítulo de este, sino emocionante viaje al menos si muy divertido.
Había escuchado comentarios generales y en muchas partes de la república que “Las tapatías” son mujeres guapas. Personalmente no me considero una persona guapa, mucho menos hermosa (que bahhhh!!!) y tampoco creía que las “tapatías” que conozco fueran las octavas maravillas del mundo pero ahora empiezo a comprender porque mi novio me cela tanto, pues de que hay mujeres bonitas las hay (de que hay otras en otras partes del mundo mejores también), pero los hombres no se quedan atrás y orgullosamente puedo decir que los chicos de la división de estudios jurídicos tienen lo suyo.
De lo anterior no me habría dado cuenta si no hubiera visto la cara de mi amá y la de mon petit ami el día que me llevaron a la entrada de la puerta número 9, donde supuestamente saldrían los camiones. Y, efectivamente, allí estaban tres camiones (no de primera plus pero que se va a hacer “Derecho” al fin de cuentas) estacionados en la calle de “Maestros”. Acostumbrada al mar de gente (y más a la gente de la misma división) los abandoné para buscar a Mariel quien, me imaginaba, había llegado antes que nosotros.( He de abrir un paréntesis aquí bien justificado porque mi Padre no me llevo a la escuela como se supone que un “buen padre” haría cuando su hija se va de viaje a la ciudad “más peligrosa”. Porque se quedo viendo el partido de fútbol. Preferible a que me hubiera llevado de mala gana). Dejé mi equipaje junto a mi novio y emprendí la búsqueda. La encontré en la mesa del comité. Traía ya el sobre amarillo donde venían nuestras playeras (el logo esta padre) y el itinerario, que como bien predigo Miriam, nunca llevamos al pie de la letra. El problema fue que aún no registrábamos la habitación y de no hacerlo nos mandarían a dormir con dos perfectos desconocidos y ni Mariel ni yo queríamos eso. Comencé a hacer llamadas telefónicas (mi tío Güero me prestó su cel pa’l viaje^^) a todas aquellas personas que recordaba habían dicho que irían al viaje (Polly, la amiga de Polly, creo que se llama Arely, no estoy segura y finalmente a Miriam-chava que tomó conmigo el primer curso de francés y me hizo un parote cuando me pasó la guía de estudio de “Derecho Romano”-aún sufro cuando veo al profesor-) mientras Mariel ganaba tiempo entreteniendo ya sea a Ulises, al Mex o a quien trajera las hojitas de registro del hotel.
Miriam nos dijo que la registráramos con nosotros, solo nos faltaba uno pero como ya no pudimos hacer nada lo dejamos a la suerte rogando a Alá que nos dejaran una habitación solo para las tres.
Una vez arreglado ese detalle nos dieron el número de camión- el que nos llevaría a cado uno de los lugares que visitaríamos- subimos nuestras maletas, nos despedimos de nuestros familiares y finalmente a eso de las 9:45 p.m abordamos el camión, solo para quedarnos otros 45 minutos arriba recibiendo mensajes y llamadas de nuestros acompañantes (en mi caso de mi novio) que curiosamente aún estaban abajo, aún lado del camión.
La mamá de Mariel es una botana. Tuve la oportunidad de conocerla en una ocasión en que Edgar le sacó un libro del CUCEI a Mariel y que ésta lo olvido en su casa el día que tenía EDgar que devolverlo por lo tanto tuvo que ir la má de Mariel a llevárselo.
Una vez instaladas en nuestros asientos la má de Mariel seguía dándole consejos por cel, hasta se subió al camión de donde Mariel la corrió, de una forma algo grosera XD, mi amá tenía cara de ya me quiero ir, pobre de mi hija, pero como iba con Edgar se tuvo que esperar a que éste decidiera irse, y solo lo hizo una vez que el camión arrancó, cerca de las 10 pm.
En una de esas un chavo (bien parecido) se nos acercó y le dijo a Mariel:
-Tu eres Mariel ¿verdad?
-Si- contestó sorprendida.
- ¡Ahh! Es que tu mamá me dijo que te cuidara en el viaje.
-¡Ah! Que amable- toda roja como tomate y pa’ colmo güera y de ojos azules peor tantito-
-Tú eres su amiga ¿no?
- Así es-dije entre risas-
-¡Ah!, es que me pido lo mismo, que también te cuidara.
-O_O ehhh, pues muchas gracias.
Así conocimos a nuestro amigo del comitote Jaime.
Pero, pero (siempre hay un pero que valga) Miriam no llegaba, 15 minutos antes de irnos, le marque solo para informarme que aún estaba lejisisisimos de la escuela, así que Mariel tuvo que mover sus influencias (Jaime) para que el camión se quedara un poco más (esa Mariel! Quien la viera).
Recogimos a Miriam dos cuadras después de la escuela. Una vez arriba emprendimos la marcha.
Y ahora sí viene lo bueno: el viaje de ida. Mariel iba del lado del pasillo y yo, obviamente, del lado de la ventanilla. Agandallamos unos asientos detrás de una de las teles. A decir verdad me sentía algo cansada pero aún así era divertido ver las… eh, mmm, como decirlo, bueno lo que iban haciendo los tipos de atrás. Aquí es donde aparecen nuestros amigos de octavo semestre: El Melvin- no lo pierdan de vista- El Pingüi, y otros 5 de los cuales no me acuerdo mucho de sus nombres, uno era Héctor y los demás no sé XD bueno, bueno, ¿Han escuchado la canción de Chuy y Mauricio? Yo tampoco lo había hecho antes del viaje pero ahora ya me la sé. Esa fue la canción que desde las 11:00 p.m hasta la 1:45 am, ya entrados en ambiente y con el alcohol corriendo libremente, cantaron si césar. Les dejo la letra pa’ que vean lo profunda que es y que obviamente nos llego más allá del corazón.
Fue en un carro de la chrysler
un automóvil 300
se subió Chuy y Mauricio felices y muy contentos (oh, como amé ese pedazo)
Como ivan a imaginarse
que los bajarían ya muertos.
Fueron 400 libras de mota que habían soltado
que jugada del destino
miren como les pagaron
le dieron raite al contrario y les pago con balazos.
En el asiento de atrás ya la muerte iba planeando
quedarse con el dinero y decidió asesinarlos,
Chuy quedo al lado derecho y Mauricio al otro lado.
Otra tumba en San Ignacio y dos familias llorando
faltan dos admiradores a Canelos de Durango
en bromas y borracheras, Álvaro los ha extrañaron.
Rancho el jilar Sinaloa
ya no volverás a verlos
que toquen vida mafiosa
el grupo de los Canelos
si en vida fuimos alegres brindremos por los recuerdos.
La primera vez fue graciosa, a la segunda se unió medio camión, la tercera arrancó más carcajadas porque todos iban parejitos, la cuarta el hipo se hizo presente, a la quinta Mariel y yo empezamos a Cantar, a la sexta ya no la habíamos aprendido de memoria, a la séptima ya no fue tan gracioso, a la décima primera empezaron a bailar banda en el camión. El furor volvió a sentirse y cambiaron de canción (aunque seguía siendo banda) pero después de un rato volvieron con la clásica “Chuy y Mauricio” pero no solo los hombres cantaron, no señores las viejas no se quedan atrás y a las 2 de la madrugada (yo ya iba bien jetona, Mariel platicaba con su hermano vía msn por su cel) que comienzan unas Tipas bien ahogadas en vodka (alrededor de cinco) a gritar:
-¡¡¡No mames!!!! Pinchi camión aguado -hip- en el camón donde va el Mex -hip- no llevan camisas-hip.
- ¿Nadie trae camisas –hip, hip, hip, hip,-wey?
-No-hip, hip, hip, hip, hip, hip, hip, nadie weeee
-Pos no hay que quedarnos atrás
-No pero si atrás ya venimos bien atrás jajajajaja
-Jajajajajaja no mames weeee
-¿Que, te vas a quitar la blusa?
-Pos si tu te la quitas si. (Sonido de un silbato acompañado de más hipo y risas)
-Música de fondo; si, como se lo imaginan:
¡¡¡Baby te quiero auuuuuu!!!
- ¡¡¡En el camión del Mex no traen camisas weeee!!!
-Melvin, quitate la camisa, no, -hip, hip, hip,-no, no, mejor no, weeee, ando peda. No sé lo que digo, hip, hip, tú no te quites la caaamiisaaa.
-¡¡¡¡Alguien más que se quita la camisa!!!!
-¡¡¡¡ Ni el Mex ni el Chicho traen camisa!!!! Hip.
Y ahí desperté. Fue horrible. Mi imaginación tienen un límite y eso le provocó una contusión a mi pobre cerebrito. De ahí le siguió toda una fiesta entre gritos, el sonido de un silbato, hipo y Nigga. Gracioso pero a la vez algo escalofriante.
Originalmente debíamos llegar a las 7 a.m Dormiríamos dos horas y enseguida partiríamos a la Suprema Corte de Justicia”. Pues no fue así. Entrando a México empezó el tráfico. Creía que eso de hacer dos horas de tu casa al trabajo era una exageración. No es así. En plena carretera avanzábamos a paso de tortuga. Eran las 9 p.m y a penas nos estaban dando las llaves de las habitaciones. Teníamos alrededor de hora y media para arreglarnos, subirnos al camión y emprender la marcha para la primera visita. Mariel fue la primera que se baño. Miriam acomodaba sus cosas mientras me entretenía grabando el hotel, el cuarto y la vista de otro edificio que teníamos Salió mi amiga del baño y fue mi turno, hasta ese momento solo éramos las tres en la habitación. Pensábamos que así nos quedaríamos, ¡Que equivocadas estábamos! En pleno baño escuche que llamaban a la puerta. No le di importancia y terminé con lo mío, cual fue mi sorpresa al salir y ver a un tipo tendido en la cama sin zapatos y con calcetines oscuros. Mi primera reacción fue decirle “¿Quién eres y que haces aquí?” A lo que el me respondió: Soy Ramón y soy su compañero de cuarto. Alce las manos, caí de rodillas al suelo y levantando la cara al cielo grite: ¡¡¡Nooooo!!! mientras la música de psicosis sonaba de fondo. Ñaaaaa, no fue así, solo algo de sorpresa y mucho de desagrado. Creo que él lo percibió porque desde ahí no dejó de pelearme…ok, ok, nos peleamos mutuamente. El lo disfrutaba y en el fondo yo también. Ramón compartiría cama con Miriam, Mariel y yo ocuparíamos otra. Él chico éste se metió a bañar faltando 10 minutos antes de irnos, ya nos habían hablado desde el lobby pa’ que nos bajáramos. Sin más remedio (y muy a mi pesar XD) Tuve que golpear la puerta del baño.
-¡¡¡Ramón!!! ¡Nos van a dejar por tu culpa! –
-Vayanse bajando, ahorita las alcanzo-
¡Estas loco! ¡No pienso dejarte solo con mis cosas ni con mi ropa! ¡Sal ahora mismo! (Risas de Miriam y de Mariel).
- ¡No!-
-¡Muévete!-
- ¿Qué crees que hago?-
-¡Hacerte tonto!
Y así siguió por otros 5 minutos. Los 5 restantes los ocupe cambiándome de Blusa ya que no llevaba nada formal (Pa’ la próxima, traje forma y traje no formal) hasta que Mariel me prestó una negra. Ups, esto se va a alargar más de lo que que creí, pero bueno, publico después.
P.D Salgo toda de negro en las fotos. XD
Sobre mi
- ëmî
- Guadalajara, Jalisco, Mexico
miércoles, 11 de junio de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)