En aquel tiempo…baaa. Tiempo es él que no he sabido organizar. He tenido una que otra actividad que aún quiero plasmar aquí pero que por algún motivo (weba, la muerte temporal de mi compu, la escuela, weba, las clases del señor Homero, weba, las clases de Yovane, weba) no lo he hecho, pero que si haré. Por el momento escribiré todo lo acontecido desde la semana pasada hasta ayer respecto al viaje al DF. Comenzaré por el principio XD
Más o menos hace dos semanas (Ay perdonen, no recuerdo con exactitud las fechas) la vice presidenta de la división de estudios jurídicos del CUCSH (donde estudia la que ahora escribe) interrumpió la clase de Derecho Civil para dar un recado, cual fue, no lo recuerdo. Solo se quedo grabado en mi memoria la mención (fue algo así como: ah! Se nos olvidaba decirles que las inscripciones para el viaje al D.F ya están abiertas. Gracias) del susodicho. Lo primero que hice fue volverme hacia Mariel y decirle que si quería ir al DF, que yo tenía ganas de ir y que en primero se me durmió el gallo pero que éste año no sería igual. Mariel se mostró entusiasmada con la idea y comenzamos a fraguar el plan más difícil jamás realizado; conseguir el permiso.
Sé que mi padre ha accedido a muchas cosas y que ha cambiado notablemente su actitud, pero aún así se veía difícil, sumamente difícil. Es decir, tal vez una llegada tarde pongamos 4 am. solo amerita a una semana de quehaceres domésticos, no salidas especiales junto con el cumplimiento de Tareas y obligaciones escolares. Pero esto era diferente. El viaje consistía en tres días en la ciudad más peligrosa del país con compañeros de jarra (ebrios) sin supervisión adulta y con habitaciones mixtas. Sin duda muchas razones para decir no. Además mi comportamiento no había sido muy bueno que digamos y si a eso le agregamos las 2 salidas que ya llevaba (de las cuales hablaré después) pues esta en taraumara.
Mas sin embargo mis deseos de ir eran más que suficientes como para afrontarme a mi amá y a mi apá. Comenzando con el sutil comentario respecto al viaje a la hora de la comida. Mi madre no estaba de acuerdo (creo que nunca lo estuvo XD) y solo agrego: Pues dile a tu padre. Estaba claro, no contaba con ella apara ganar esta batalla, pero no todo estaba perdido, nunca dijo un “no” así que no me quedo más remedio más que abordar el tema con mi apá. Tenía que darme prisa, solo había dos lugares por grupo y esos viajes son codiciados, so, al día siguiente le hice el mismo comentario sutil a mi apá. Cuál va siendo mi sorpresa al escuchar las siguientes palabras: “Pues, no esta caro. Prácticamente nada más les están cobrando lo del camión”. Juró que si no fuera por que vi el movimiento de sus labios no lo creería. Lo que sucedió después sobra decirlo, yo no pude articular palabra, mi amá puso cara de desacuerdo y mi hermano siguió comiendo como si nada. Inmediatamente recobré la compostura y continué la platica lo más calmada posible, aunque en el fondo ya sabía que el permiso se me había sido otorgado.
Verán mi padre es una persona muy inteligente y no es porque sea mi padre. No. Solo porque de hecho es una persona muy inteligente (en realidad mamá también es muy lista, no sé porque si tengo padres listos, ni mis hermanos ni yo lo somos, en fin) y tiene gran visión. Sabe como administrarse y aunque no vivimos con lujos, no tenemos que preocuparnos demasiado por el mañana (tal vez por pasado mañana si XD). Traducción papá es codo. Por lo tanto si el factor dinero no era problema nada de lo demás lo podría ser.
Con esto de mi parte lo demás era aparentemente sencillo. Solo necesitaba que Mariel obtuviera el permiso y lo demás era pan comido. Esto lo supo mi amiga, he intentó convencer a su mamá, no si antes hablar con Vladimir para pedirle que, con todas sus influencias en el comité, nos apartara 2 boletos, mientras nosotros arreglábamos el permiso. Vladimir dijo que si.
Los días pasaron y la situación no cambiaba, había un 50% de ir y otro 50% también de ir pero hasta conseguir dirección con calle, teléfono, código postal, tipo de sangre, IFE, CURP; croquis y demás datos que los papá piden antes de otorgar formalmente en sí, de cada respectiva persona. Con eso perdimos varios días, días en los cuales me consta que Mariel seguía recordándole a Vladimir lo acordado con los boletos. Yo sabía que Vladimir andaba metido en lo del comitote, pero no sabía a ciencia cierta que función desempeñaba. Aunque no confía plenamente en él, decidí no hacer nada al respecto hasta no tener el permiso seguro e ir a apartar los bolotes, pasó un poco más de tiempo y el día esperado llegó. Bajamos en dirección de comité y en las escaleras nos encontramos con Vladimir. Mariel le volvió a recordar de los boletos y éste le comentó que no habría problema, hasta aseguro que, en dado caso de no haber boletos él nos daría el suyo (al menos una de las dos si iría) al escuchar esto partimos rumbo al comitote. Cuando llegamos a la mesa nuestra sorpresa fue mayúscula. Ya no había lugar.
El chavo encargado del Viaje era Ulises (chavo sumamente prepotente que ni me traga ni lo trago) quién se porto muy grosero con nosotros, repitiendo a cada palabra que nosotros le dirigíamos “No hay lugar”, “No hay lugar” Creo que ese día escuché más de 20 veces la misma frase.
Me molesté mucho conmigo misma y tontamente también con Vladimir. (Eso de atenerse a otras personas no es bueno. Lo sé, lo sabía y eso fue lo que me molesto aún más. No era culpa de Vladimir. Había sido culpa mía). Tenía ganas de llorar y me sentía frustrada. Podía ver (según mis nervios, posiblemente era cosa provocada por el coraje que sentía) el deleite de Ulises. Mi impotencia crecía y crecía cada vez que decía “No hay lugar”
Pero como mandado del cielo (-y muy a su pesar-, pongo mis manos al fuego que después de lo sucedido, no habría querido bajar en ese momento XD) apareció Vladimir. Mi coraje era mucho y conociendo mi carácter, tratando de evitar mayores consecuencias le pedí a Mariel fuera por él y que lo confrontara con Ulises, desde ahí ya no dije nada, solo permanecí callada y observando. Todo fue en vano. Nunca habló con el comité. Jamás les pidió apartar los 2 boletos y para colmo de sus males (y para su vergüenza) su boleto había sido rifado. Aún no sé como logré controlarme. El coraje era mucho. Tampoco sé que cara tenía pero por la expresión de Vladimir (y la manera en que evitaba el contacto visual conmigo) puedo darme una idea. Traté de calmarme y tranquilizarme. Vladimir no arregló nada. Lo único que acertó a decir (para tratar de calmarnos y de salvar un poco su situación) fue que Ulises andaba muy mamón y que en ese momento no podía hacer nada.
A la lucha también se unió Santiago, otro compañero del salón, (quien también anda en el comitote pero sin profundizar tanto en esa madeja de hipocresía e intereses), sin mucho éxito.
Luego vi al Mex (actual presidente de la división) con gran esperanza me acerque y le comenté lo sucedido solo para obtener la misma respuesta “Lo siento, ya no hay lugar, hubieran venido antes”. Ya ni siquiera intenté con el argumento de “Vladimir nos dijo…” y para no terminar ahí, lo que procedió fue una serie de explicaciones…que si nos habían avisado con tiempo, que al principio si había lugar, que no podían aumentarlo, que no sería justo, que solo había 120 lugares, bla, bla, bla, bla…entonces Ulises agregó, ante mi comentario de los 2 representantes por salón, que él personalmente había ido a nuestro salón 3 veces a informarnos si queríamos ir y nadie respondió. Indignada le contesté que eso era falso. Que Jamás había ido al salón y si había ido solo era a chismorrear con Vladimir (Nota: Vladimir aún estaba presente) Me ignoró y el Mex siguió dando más explicaciones. Sabía que yo tenía un punto (sabía que no fueron a nuestros salones más que una sola vez) y Ulises volvió a agregar “El Viernes pasado pasé a sus salones para volverles a preguntar si iban a ir al viaje”. Esa fue la gota que derramó el vaso. Ya sumamente encabritada y sin poder controlarme le respondí que eso era total y completamente falso. Verán, los viernes llevamos nuestras especialidades pero éstas no se toman por grupo. Es decir, una especialidad tiene alumnos del A, B, C, D. Al parecer Ulises olvido que los viernes todos los terceros llevamos especialidad. A mí salón (que me parta un rayo de Zeus) nunca fue. A lo que con bases le reclamé “Tu crees que si hubieras ido nosotros no habríamos venido de inmediato” “No mientas, a mi especialidad no fuiste. Estas mintiendo”.
Me volvió a Ignorar y siguió anotando, recibiendo y registrando el dinero que los demás le iban llevando. Para remediar la situación Mex dijo que se haría otro viaje en Mayo y que seríamos las primeras en enterarnos ya que la demanda del viaje era muy alta y él como presidente de la división de estudios jurídicos tenía la responsabilidad de complacernos a todos. Lo fulminé con la mirada.
Nunca había visto a Mariel tan molesta a Vladimir tan apenado y a Ulises tan prepotente. Mex solo atinó a decirnos que dejáramos nuestros datos por si alguien cancelaba. Me marché del lugar. Sabía que el dinero no era problema, el problema era el permiso. No podía llegar con mi jefecito y decirle “Apá fíjate que no sé si voy a ir porque ya no hay cupo, necesito ver si alguien cancela”. Obviamente no. Ya sé que sería lo más lógico y que no tiene nada de sorprendente. Pero conozco a los míos. Mi jefecito no habría aceptado eso y me habría dicho mejor no vayas y como yo quería ir opté por el silencio. Total, si no iba le diría en el último momento siempre no, y si cabía la posibilidad de que alguien cancelara las cosas seguirían su marcha. Mientras caminaba hacía mi salón el Mex me dijo “de todos modos déjenos sus datos”. No me regresé. Quién los anotó fue Santiago y Mariel corroboró que fueran correctos. Subimos al salón, más molestas que nada. Juré vengarme. A partir de ese momento molestaría a Mex con el viaje en Mayo y cada día me encargaría de recordárselo. Así pasaron varios días.
En mi casa no se volvió a tocar el tema. Traté de actuar con normalidad. Mi amá, como era de esperarse me abordó con el tema y no puede más que decir “no sé si vaya”. El lunes 21 cuando llegaba de la escuela, (más o menos como a las 7 ya que me pase al nuevo mundo pa’ ver los vestidos a petición de amá. Lo cual fue conveniente ya que encontré uno muy parecido al que quería y a mitad de preció ^^ ) mi amá me comentó que me había llamado Edgar y Mariel, (perdí mi cel y aún no lo repongo >.< ) de Edgar no me sorprendió la llamaba pero de Mariel sí. Dejé mis cosas, calenté mi comida y regresé las llamadas. La de Edgar era para informarme algo sobre Mariel (lo cuál me preocupo más, ya que eso significaba que me había estado tratando de localizar) y la de Mariel era referente al viaje. Mientras ella regresaba del Proulex se encontró con el Mex quien le dijo que tenía dos lugares disponibles pero como el viaje era para el día siguiente (martes 22) necesitaba saber a la voz de ya si estábamos aún interesadas. Mariel le dijo que no sabía. Mex se comunicaría con ella más tarde. Eso fue como a la 1 de la tarde y ya eran las 7 y aún nada. Le respondí a Mariel que de volverle a hablar el Mex le dijera que si queríamos los boletos y que los pagaríamos mañana mismo. Mex nunca llamó, pero terminando el examen de Derecho Civil bajamos al comitote para ver si aún estaban disponibles los lugares. Encontramos a Ulises y al Mex con una lista y nos preguntaron nombre y teléfono, después cuando podíamos pagar y en ese mismo momento pagamos (pa’ que arriesgarnos) y el enojo se esfumo. Lo demás fue una odisea. Fui a solicitar un prestamos (ya que al pensar que no iría me gaste buena parte del dinero) Pedí permiso en el Proulex, no fui a trabajar y Edgar fue por mi (detalle lindo ya que un día antes (el lunes) habíamos discutido fuertemente. Llegando a mi casa arreglé mi maleta y procuré que nada se me olvidará y faltando 15 minutos a las 9 emprendimos el viaje a la Facultad de Derecho donde saldrían los camiones a las 9:30.
Sobre mi
- ëmî
- Guadalajara, Jalisco, Mexico
domingo, 27 de abril de 2008
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