Sobre mi

Guadalajara, Jalisco, Mexico

lunes, 11 de febrero de 2008

La famille


Sé que habrá muchas personas que no consideren a sus amigos/compañeros de clase como miembros de su familia, no soy la excepción, o al menos no ha todos. Cuando entre a la secundaria tuve la extraordinaria fortuna de conocer gente sumamente maravillosa a la cual quiero, respeto y admiro muchísimo-más adelante hablare de ellos-con los cuales hice y deshice lo que se me dio la gana pero cuando entre a la preparatoria no corrí con tanta suerte-a menos que contemos el Proulex, pero esa es harina de otro costal.- Tuve un grupo de amigos estándar, más nada fuera de lo común, así que, cuando ingresé a la Facultad creí que, tener un grupo de amigos que jalen de aquí pa’alla, sería algo medio complicado.-A decir verdad no era ese mi propósito- y aburrido talvez. El primer día de clases medio salón jalo pa’ un lado y el otro medio pa’l otro. Empezamos siendo más de 15 y conforme pasaron los días terminamos siendo 5-no los 5 de la foto-
La familia original estaba compuesta por Edgar, Héctor (Alias Luismi), María, Marielet moi, y el termino de “familia” no vino precisamente del “Oh, somos súper cuates, brothers del alma y los quiero más que a mis ojos” Para nada. Este termino salió a raíz de nuestro… querido por pocos, odiado por muchos-me incluyo- profesor de “Derecho Romano”-bendito sea el señor junto con sus ángeles y querubines ¡ha finalizado ese tortuoso curso!-que, hizo a lo largo-larguisisisimo- del semestre mucho hincapié en la constitución de la familia romana. Todoel tiempo que duro la materia vimos, estudiamos-disque- analizamos la grandiosa“gens romana” La clase era pesada-el maestro peor- y una manera practica de repasar era trasladar las cosas al tiempo actual, es decir, utilizábamos los términos empleados en clase con nosotros mismo. De esta manera Edgar se volvió el “paterfamilias” Héctor la “materfamilias” y nosotras las hijas. Así estuvimos por escasa dos semanas hasta que se agnó-otro termino romano- Santiago, qué este a su vez contrajo nupcias con María-Mary pa’las cuatas- pasando a realizar un Coemptio (forma más usual y práctica de contraer matrimonio. Se realizaba una compraventa ficticia de la novia-en este caso Mary-por la que el marido adquiría la manu (poder) sobre ella.) Aunque parezca increíble esta fue la manera en la que aprendí Derecho Romano-si no hubiera sido así habría reprobado T_T- Después Mary se divorció (se ausentó de la casa durante tres noches seguidas XD) y las hijas nos emancipamos terminando el primer curso sin Edgar y sin Héctor. Fue hasta segundo que Beto (Alias Chayanne) Y Minerva se unieron a nuestra “gens” quedando la familia tal cual esta en estos momentos.
La foto es del cumple de Santiago, lo festejamos en Mcdonalds y, a mi en lo personal, me gusta mucho. Mine es la chavita de cabello rojo que esta arriba de Santiago, el cual sale con cara de borracho o.o Mary, en medio-solo se ve la cara- Beto-con cara de “disfruto mucho ser el más relagiento de todos” Y por último la güerita es Mariel.
Yo no salgo en la foto porque soy la fotógrafa oficial del grupo. Más adelante subiré una donde salgamos todos.
P-D Cabe mencionar que cualquiera es libre de emanciparse en el momento que guste :D

domingo, 3 de febrero de 2008

Gracias

La mera verdad, tenía muchísimo tiempo sin escribir nada aquí. (Si son observadores se habrán dado cuenta de eso. Ok, ok, no se necesita ser observador para darse cuenta de que este blog tiene enormes telarañas y muchísimo polvo). Pero siempre había querido un blog. (Aunque no escriba)De hecho pensé en borrarlo pero después de recordar el trabajo que me dio crearlo decidí conservarlo, solo le realizaría pequeños cambios, eliminaría lo que había escrito y empezaría de nuevo, peeerooo (siempre hay un pero que valga) al releerlo una serie de emociones se despertaron y comenzaron a bailar “samba en mi estomago” (yo creo que las emociones viven en el estomago y no en el corazón) No puedo decir que las cosas terminaron de maravilla y que este cuento tuvo un final feliz porque estaría mintiendo y sobretodo me estaría engañando. Las cosas no resultaron como esperaba. No me arrepiento de haber entrado, talvez solo de no haber sabido manejar las cosas con mayor sabiduría. Me sentí muy triste y me dolió mucho. Ha sido una de las pocas cosas que más me ha llegado a taladrar el estomago, (recuerden que según yo, las emociones y sentimientos viven en el estomago) pero todo el tiempo que duro fue lindo. Aprendí muchas cosas (buenas y malas) y les agradezco a TODAS aquellas personas que me apoyaron antes y después del suceso (y también a las que no, en el mejor sentido de la oración). Quisiera ser lo más objetiva posible y reconozco que tuve errores (uno muy garrafal) y no pude manejar las situación. Más sin embargo, también digo que me fui desilusionada y con las expectativas por los suelos.
Aprendí a valorar a mi Papá (creanlo o no) y a ver el apoyo que mi Mamá siempre me ha dado (¿Algo tarde?) Aprendí que todas las personas tienen errores y que los ídolos no existen y, aunque en ese momento pensé que luchar por los ideales y por lo que crees no tienen sentido, hoy digo que vale la pena seguir luchando (si, si aunque mi padre diga que soy una pendeja porque caigo, y caigo y nunca aprendo).Quiero seguir creyendo en las personas y en los ideales. Por último quiero ofrecer disculpas a aquellas personas que ofendí por mi comportamiento y agradecer infinitamente a los que me apoyaron incondicionalmente.

Personas que tiene mi agradecimiento eterno:

A Vale. Por su enorme sinceridad y apoyo desde el grupo de adolescentes. Por ser tan directa conmigo, porque a pesar de nuestras diferencias siempre hemos sabido resolver nuestros problemas y llevar nuestra relación de una manera estable. Se que nunca lo digo, pero Valeria, te quiero muchísimo, agradezco enormemente que llevemos la misma sangre recorriendo nuestras venas. Eres una persona muy fuerte y admirable por eso. Mil gracias prima del alma.

A Belén. Por su enorme apoyo y palabras de aliento. Muchacha, mil gracias por soportar todas mis locuras, no cualquiera aguanta. Gracias por alcahuetearme todas las veces que lo he necesitado.

A Arturo. Por haber sido uno de los pocos que salieron a defenderme. Por decir cosas graciosas para hacerme sentir bien pero sobretodo por seguirme hablando de la misma manera que lo hacía desde antes del suceso. Mil gracias Arturo.

A Oscar y Cecilia. Por haberme apoyado con el Altar de muertos. Sé que hubo más personas involucradas en ello, pero ustedes se llevaron la mayor friega. Algún día encontraré la manera de devolverles el favor. Mi agradecimiento eterno por eso.

A Drogo. Por decir cosas graciosas y por ser la primera persona que me alentó después del suceso. Gracias Drogo.

A Israel. Por haber sido otro de los pocos que salieron a defenderme (Aunque haya gato encerrado XD se perdona :DDD) Por haber tenido el valor de enfrentarse a los comentarios y criticas en contra. Mil Gracias Isra.

A Edgar Omar. Por su enorme apoyo, por sus palabras de aliento, por su sereno silencio, por su grata compañía y por permanecer a mi lado todo este tiempo y por un sin fin de cosas más que pueden resumirse en solo dos palabras: APOYO INCONDICIONAL, a aún teniendo en contra a más de medio grupo. Mil gracias.

A Claudia y a José Manuel. Por su apoyo desde las filas de los adolescentes, La primera por brindarme su amistad y apoyo. Por decir las cosas por su nombre y por haber alzado la voz cuando nadie se atrevía a hacerlo. Al segundo más que por su apoyo por su comportamiento. por saber separar relaciones de familia y personales.

A mi mamá, a mi papá, a mi tía Lupe, a mi tía Rosy y a mi abuelita. Por haberme apoyado con la decisión que tomé, por respetarla y por mantenerse al margen de las cosas. Gracias. Pero sobre todo, gracias, por no haberme dicho: TE LO DIJE. Eso es lo que más se agradece.

Confieso que tenía mucho miedo. No sabía como resultarían las cosas y desconocía el final que esto tendría. Me daba miedo pensar en la reacción de ciertas personas del grupo (a las cuales apreciaba y sigo haciendo, lista de arriba), pero ahora que me he encontrado con ellos, las personas que valían la penan llevan un trato conmigo de lo mejor y aquellas que no me preocupan mantienen las cosas al margen. Así es mejor. El final es triste, más no creo ser 100% responsable, acepto la parte de culpa que me corresponde y sigo adelante con la cabeza en alto, no en señal de soberbia ni de prepotencia, sino en señal de paz y tranquilidad conmigo misma, ya que solo yo y los míos conocieron el entusiasmo con el que realice mi trabajo y las intenciones que este llevaba. No me justifico, sé que hice mal (nunca lo voy a negar, la situación escapó de mi manos y no supe reaccionar), pero no al grado como suelen pintarlo. No hay victimas ni victimarios, tampoco ganadores ni perdedores, solo es un cambio, que tal vez no hizo falta desde hace, mucho, mucho tiempo.

Gracias.